Traducción del español al hebreo

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El idioma hebreo


El hebreo es una lengua semítica de la familia afroasiática; comparte filiación con otras lenguas como el fenicio o el arameo, con los que probablemente antaño fuera mutuamente inteligible. Además, el alfabeto del hebreo clásico deriva del fenicio.


Es asimismo una macrolengua, lo que significa que abarca diversas formas dialectales; de hecho, si nos remontamos a la Biblia encontraremos referencia a los dialectos de las distintas tribus israelitas y apreciaremos diversos estadios de evolución lingüística.


La Biblia es precisamente la referencia más destacada del hebreo clásico. Aunque durante cientos de años este se había empleado en el ámbito académico y litúrgico, la forma hablada que conocemos actualmente es el fruto de los desvelos del movimiento sionista, que al calor de los movimientos nacionalistas europeos fomentó la creación del Estado de Israel reivindicando el concepto de Estado-nación; ahora bien, si contrastamos ambas formas más bien parecen lenguas distintas. Esta característica se debe en parte a la ascendencia de los dirigentes sionistas, que se manifiesta en una palpable influencia de las lenguas europeas, tanto en los préstamos léxicos como en la sintaxis. Al igual que muchas de ellas, como la nuestra, tiene la consideración de lengua sintética, lo que significa que las palabras se componen de varios morfemas. De hecho, el hebreo moderno y el español se parecen en algunos aspectos, como los géneros gramaticales, la morfología y la sintaxis. Esto se debe a la influencia del latín y el griego, así como a la adopción de las normas de pronunciación de los judíos sefardíes, los mismos que antaño fueran expulsados de España.


La dispersión de los judíos en el mundo ha devenido en la asimilación de ciertas características de las lenguas locales, lo que ha propiciado el desarrollo de dialectos tan señalados como el yiddish centroeuropeo, que incorpora una clara influencia del alemán y las lenguas eslavas aparte del hebreo y el arameo.


Actualmente unos 8 millones de personas hablan hebreo en todo el mundo, sobre todo en Israel.




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